La imaginación es Caída, descansa en paz John Berger

Comparaba la imaginación con una Caída: “Imaginar es concebir una altura desde la cual se hace posible la caída” La suya era una mirada-médula, su lecturas me enseñaron modos de ver y se preguntó como nadie sobre la relación entre un escritor y el lugar desde donde se escribe

 

Adios John Berger
 
«Guarda las lágrimas vida mía para la prosa» (Poema Sus Ferrocarriles de Páginas de la herida)
 
Descubrí a John Berger a través del teatro. Vi “Las tres vidas de Lucy Cabrol” (de su libro “Puerca Tierra”) montada por McBurney y su banda allá por los noventa en el teatro de Brook, Les Bouffes du Nord, creo. El escenario estaba lleno de tierra y Lilo Baur se movía como una diosa entre el resto de los actores.
 
Luego aprendí con él que las conversaciones sobre la tierra son salud, que «la condición previa para pensar políticamente a escala global estriba en reconocer la integralidad del sufrimiento innecesario» Creo que Sergi López en una cena con él me explicaba que sus frases salían de dentro, con parsimonia, sabedor de que el silencio no miente. Era capaz de asociar la mirada de Passolini con la de los ángeles de Rembrandt.
 
Comparaba la imaginación con una Caída: “Imaginar es concebir una altura desde la cual se hace posible la caída” La suya era una mirada-médula, su lecturas me enseñaron modos de ver y se preguntó como nadie sobre la relación entre un escritor y el lugar desde donde se escribe. Para Berger el nihilismo era una forma de cobardía, era “resignarse a que el precio lo es todo” Un escritor faro, como Galeano, de esos que no abandonan la ciudad cuando todo se pone mal y se quedan para narrar o cantarla en medio del dolor.
 
Descansa en paz John Berger.